¿Qué es el Alzheimer?

  El Alzheimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas.

 

El Alzheimer es la forma más común de demencia, un término general que se aplica a la pérdida de memoria y otras habilidades cognitivas que interfieren con la vida cotidiana.

La enfermedad de Alzheimer es responsable de entre un 60 y un 80 por ciento de los casos de demencia. El Alzheimer no es una característica normal del envejecimiento. El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad, y la mayoría de las personas con Alzheimer son mayores de 65 años. Pero el Alzheimer no es solo una enfermedad de la vejez.

 Aproximadamente 200.000 estadounidenses  menores de 65 años tienen enfermedad de Alzheimer de inicio precoz (también conocida como Alzheimer de inicio

temprano).

      Alzheimer de inicio   temprano y Factores de riesgo

El Alzheimer empeora con el tiempo. El Alzheimer es una enfermedad progresiva, en la que los síntomas de demencia empeoran gradualmente con el paso de los años.

En sus primeras etapas, la pérdida de memoria es leve, pero en la etapa final del Alzheimer, las personas pierden la capacidad de mantener una conversación y responder al entorno.

El Alzheimer es la sexta principal causa de muerte en los Estados Unidos. Las personas con Alzheimer viven un promedio de ocho años después de que los síntomas se vuelven evidentes, pero la supervivencia puede oscilar entre cuatro y 20 años, dependiendo de la edad y otras afecciones de salud.

 Las personas con pérdida de memoria y otros signos posibles de Alzheimer pueden tener dificultad para reconocer que tienen un problema. Los signos de demencia pueden ser más obvios para los familiares o amigos.  

Cualquier persona que experimente síntomas similares a los de la demencia debe visitar a un médico inmediatamente.

El diagnóstico temprano y los métodos de intervención mejoran notablemente, y las opciones de tratamiento y fuentes de apoyo pueden mejorar la calidad de vida.

Las 10 Señales

  

Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana

Una de las señales más comunes del Alzheimer, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información recién aprendida. También se olvidan fechas o eventos importantes; se pide la misma información repetidamente; se depende en sistemas de ayuda para la memoria (tales como notitas o dispositivos electrónicos) o en familiares para hacer las cosas que antes uno se hacía solo.

Dificultad para planificar o resolver problemas

Algunas personas experimentan cambios en su habilidad de desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad en seguir una receta conocida o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas en concentrarse y les puede costar más tiempo hacer cosas ahora que antes.

Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre

A las personas que padecen del Alzheimer muy a menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas. A veces pueden tener dificultad en llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.

Desorientación de tiempo o lugar

 A las personas con el mal de Alzheimer se les olvidan las fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí.

Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo

objetos se relacionan uno al otro en el ambiente

Para algunas personas, tener problemas de la vista es una señal del Alzheimer. Pueden tener dificultad en leer, juzgar distancias y determinar color o contraste, lo cual puede causar problemas para conducir un vehículo.

Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito

Los que padecen del Alzheimer pueden tener problemas en seguir o participar en una conversación. Es posible, también, que paren en medio de conversar sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Puede ser que luchen por encontrar las palabras correctas o el vocabulario apropiado o que llamen cosas por un nombre incorrecto (como llamar un “lápiz” un “palito para escribir”).

 

Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad

para retrasar sus pasos

Una persona con el Alzheimer suele colocar cosas fuera de lugar. Se les puede perder cosas sin poder encontrar sus pasos para poder encontrarlas. A veces, es posible que acusen a los demás de robarles. Esto puede ocurrir más frecuentemente con el tiempo.

 

Disminución o falta del buen juicio

Las personas que padecen del Alzheimer pueden experimentar cambios en el juicio o en tomar decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser que presten menos atención al aseo personal.

Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales

Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad en entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer su pasatiempo favorito. También pueden evitar tomar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.

El humor y la personalidad de las personas con el Alzheimer pueden cambiar. Pueden llegar a ser confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas.

 

La ASOCIACION DE

ALZHEIMER DE PR.

 

Publica esta lista de señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.

 

Cada individuo puede experimentar una o más de estas señales a grados diferentes.

 

Si usted nota cualquiera de ellas, favor de consultar a un médico.

La Asociación Alzheimer es un recurso confiable que brinda información, educación, derivaciones y apoyo a cuidadores de personas afectadas por esta enfermedad.

Llame a nuestra Línea de Ayuda 24/7: 787-727-4151 / 787-268-6818

Agresión Los comportamientos agresivos pueden ser verbales o físicos. Pueden ocurrir de manera repentina, sin motivo aparente, o por situaciones frustrantes. Aunque puede ser difícil lidiar con la agresión, puede ser útil comprender que la persona con Alzheimer o demencia no actúa de esta manera con intención. Causas La agresión puede originarse por varios factores, como el malestar físico, los factores ambientales y la falta de comunicación. Si la persona con Alzheimer es agresiva, piense qué puede estar contribuyendo con el cambio en el comportamiento. Malestar físico

  • ¿La persona puede expresar que siente dolor físico? Es normal que las personas con Alzheimer u otros tipos de demencia tengan infecciones del tracto urinario u otras. Debido a la pérdida de la función cognitiva, no pueden expresar ni identificar la causa del malestar físico y, por ende, es posible que lo expresen mediante la agresión física.
  • ¿La persona está cansada por falta de descanso o sueño?
  • ¿La persona tiene hambre o sed?
  • ¿Los medicamentos provocan efectos secundarios? ¿Es probable que ocurran efectos secundarios cuando las personas toman medicamentos para varias afecciones médicas?

  Tratamiento de los síntomas conductuales Las personas con síntomas conductuales deben someterse a una revisión médica exhaustiva, en especial, cuando los síntomas aparecen repentinamente. El tratamiento depende del diagnóstico cuidadoso para determinar las posibles causas y los tipos de comportamiento de la persona.    Factores ambientales

  • ¿La persona está sobre estimulada con ruidos fuertes, entornos hiperactivos o desorden? Las multitudes o la presencia de desconocidos, incluso en el propio hogar, pueden sobre estimular a las personas con demencia.
  • ¿La persona se siente perdida?

La mayoría de las personas funcionan mejor durante cierto momento del día; generalmente, la mañana es el mejor momento. Tenga en cuenta el momento del día al programar citas o actividades. Elija el momento del día en que sabe que la persona está más alerta y puede procesar mejor la información y los entornos nuevos.      Falta de comunicación

  • ¿Sus instrucciones son simples y fáciles de entender?
  • ¿Hace muchas preguntas o dice muchas cosas a la vez?

¿La persona está captando su propio estrés o irritabilidad? `                                                                              `               ` Cómo responder

  • Intente identificar la causa inmediata. Piense en lo que ocurrió inmediatamente antes de la reacción que podría haber desencadenado el comportamiento.
  • Descarte el dolor como una causa del comportamiento. El dolor puede desencadenar comportamientos agresivos en las personas con demencia.
  • Observe los sentimientos, no los hechos.En lugar de enfocarse en ciertos detalles, tenga en cuenta las emociones de la persona. Identifique los sentimientos debajo de las palabras o acciones.
  • No se altere.Sea positivo y tranquilice a la persona. Hable despacio y con un tono suave.
  • Limite las distracciones.Examine el entorno de la persona y adáptelo para evitar situaciones similares.
  • Pruebe una actividad relajante. Utilice música, masajes o ejercicios para que la persona se calme.
  • Desvíe la atención hacia otra actividad.La situación o actividad inmediata puede haber provocado la respuesta agresiva sin intención. Intente hacer otra cosa.
  • Tómese un descanso.Si la persona está en un entorno seguro y usted tiene la posibilidad de retirarse y estar un momento a solas, hágalo.

Garantice la seguridad. Asegúrese de que la persona y usted están seguras. Si la persona no puede calmarse, pídale ayuda a otros. Siempre llame al 911 en situaciones de emergencia. Si llama al 911, asegúrese de indicarle a los socorristas que la persona tiene demencia y que eso provoca el comportamiento agresivo.  

  • Garantice la seguridad. Asegúrese de que la persona y usted están seguras. Si la persona no puede calmarse, pídale ayuda a otros. Siempre llame al 911 en situaciones de emergencia. Si llama al 911, asegúrese de indicarle a los socorristas que la persona tiene demencia y que eso provoca el comportamiento agresivo.

 

Alucinaciones

Debido a los cambios en el cerebro, las personas con demencia muchas veces pueden experimentar alucinaciones, delirios o paranoia. 

Una alucinación es una falsa percepción de los objetos o acontecimientos y es de naturaleza sensorial. Cuando las personas con el Alzheimer tienen una alucinación, ven, oyen, huelen, saborean o sienten algo que en realidad no está ahí. Los individuos pueden ver insectos arrastrándose sobre sus manos o pueden escuchar a la gente hablando con ellos y pueden responder a esas voces.
 
Es importante recordar que las alucinaciones y los delirios pueden o no ser molestos para la persona con demencia. No todas las alucinaciones son aterradoras. y no todos los delirios son paranoicos por naturaleza.
 

Visite al médico

La mejor forma para empezar a ayudar a alguien que está experimentando alucinaciones es consultarle al médico de la persona. El médico puede buscar causas físicas, tales como infecciones en los riñones o en la vejiga, deshidratación, dolor o abuso de alcohol/drogas, los cuales pueden causar alucinaciones o delirios. También es posible que la causa sean los tratamientos prescritos para el dolor. Si el médico le receta un medicamento, observe y reporte cualquier efecto secundario que note, incluido exceso de sedación, mayor confusión, temblores o tics.
 
Si bien las intervenciones no farmacológicas suelen ser eficaces, los medicamentos pueden ser útiles cuando la persona está constantemente molesta por los síntomas y ya se han probado los enfoques no farmacológicos (descritos a continuación). También puede pedirle al médico que evalúe a la persona para determinar si necesita añadir o ajustar los medicamentos para reducir las alucinaciones.          Si la persona tiene un historial de enfermedades mentales graves, como esquizofrenia, las alucinaciones pueden estar relacionados con esta enfermedad. Es importante trabajar en estrecha colaboración con el médico de la persona para ayudar a determinar de forma adecuada cómo actuar.
 
Esto también puede ayudar a revisar la vista y la audición de la persona. Debe hacerse regularmente. Asegúrese de que la persona use gafas prescritas o audífonos, según sea necesario. 

Intervenciones no médicas

Las intervenciones que no son de naturaleza médica a menudo son la mejor forma de

ayudar a alguien que experimenta alucinaciones. Para determinar la mejor manera de

ayudar, comience con una evaluación sobre la naturaleza de la alucinación.

Responda con precaución

Sea cauteloso y conservador al responder a las alucinaciones o delirios de la persona. Si ellos no le causan problemas a usted, ni a la persona u otros miembros de la familia, en general es mejor ignorarlos. Evite discutir con la persona sobre lo que él o ella ve, oye o cree. A menos que el comportamiento se vuelva peligroso, puede que no tenga que intervenir.
 Ofrezca tranquilidad

Tranquilice a la persona con palabras amables y toques suaves. Por ejemplo, podría decir: “no te preocupes, aquí estoy. Yo te protegeré. Yo me ocuparé de ti” o “sé que estás preocupado.
¿te gustaría que tome tu mano y camine contigo un rato?”. Dar palmaditas suaves puede dirigir la atención de la persona hacia usted y reducir los síntomas.
 
También busque razones o sentimientos detrás de la alucinación o el delirio y trate de averiguar lo que significan para la persona. Por ejemplo, podría responder con palabras como estas: “parece como si estuvieras preocupado” o “sé que esto es aterrador para ti.”
 

Distraiga a la persona

Sugerirle a la persona que venga con usted a dar un paseo o que se siente a su lado en otra habitación. Las aterradoras alucinaciones y los delirios a menudo desaparecen cuando se está en áreas bien iluminadas en donde otras personas estén presentes. También puede tratar de desviar la atención de la persona con su actividad favorita, como escuchar música, dibujar, mirar un álbum de fotos o contar monedas.

Responda honestamente

Tenga en cuenta que la persona muchas veces puede preguntar sobre la alucinación o el delirio. Por ejemplo: “¿Lo ves?”, podría responderle: “Yo sé que ves algo, pero yo no lo veo”. Así usted no niega que la persona ve o escucha, ni inicia una discusión.
 

Modifique el entorno

Si la persona mira las cortinas de la cocina y ve un rostro, posiblemente pueda quitar, cambiar o cerrar las cortinas. Encienda más luces para reducir las sombras que podrían lucir aterradoras. Si la persona insiste en que él o ella ve a una persona extraña en el espejo, es posible que la persona no reconozca su propio reflejo. Si la persona tiene delirios sobre gente que le roba, tenga algunos duplicados de los elementos a la mano para darle a la persona uno de reemplazo si algo se pierde.

Seguridad en el hogar

 Las personas con Alzheimer pueden vivir en sus casas, siempre que se tomen medidas de seguridad. A medida que el Alzheimer avanza, cambian las capacidades de la persona. Pero con un poco de creatividad o capacidad para resolver problemas, se puede adaptar el entorno doméstico para adaptarse a estos cambios.

La enfermedad de Alzheimer causa numerosos cambios en el cerebro y en el cuerpo que pueden afectar la seguridad. Dependiendo de la etapa de la enfermedad, esto puede incluir:

  • Juicio: olvidarse de cómo se usan los electrodomésticos
  • Sentido del tiempo y la ubicación: perderse en su propia calle
  • Comportamiento: confundirse, sospechar o sentir miedo fácilmente
  • Capacidad física: tener problemas con el equilibrio

Sentidos: experimentar cambios en la visión, la audición, la sensibilidad a las temperaturas o la percepción de profundidad

Consejos de seguridad para el hogar

  • Evalúe su entorno. Una persona con demencia puede estar en riesgo en ciertas áreas del hogar o exteriores. Preste especial atención a los garajes, salas de trabajo, sótanos y áreas externas donde es más probable que haya herramientas, químicos, productos de limpieza y otros elementos que puedan requerir supervisión.
  • Evite los peligros de seguridad en la cocina.
  • Instale una válvula de seguridad o interruptor de circuito de gas oculto en la cocina, para que la persona con demencia no pueda abrirla. Considere quitar los picaportes. Use electrodomésticos que tengan función de cierre automático. Manténgalos lejos de fuentes de agua, como los fregaderos. Retire las frutas decorativas, los sustitutos del azúcar y los condimentos de la mesa y de las mesadas.
  • Prepárese. Haga una lista con los números de teléfono de emergencia y las direcciones de los departamentos de policía y bomberos, hospitales y líneas de ayuda de control de intoxicación.
  • Asegúrese de que los dispositivos de seguridad funcionen correctamente. Procure tener extintores, detectores de humo y detectores de monóxido de carbono en buen estado. 
  • Instale trabas ocultas. Coloque cerraduras de seguridad altas o bajas en las puertas exteriores para que a las personas les resulte difícil salir de la casa. Guarde un juego de llaves extra oculto cerca de la puerta para facilitar el acceso. Quite las trabas de los baños o habitaciones para que la persona no pueda encerrarse por dentro.
  • Mantenga los pasillos bien iluminados. Agregue luces adicionales en las entradas, portales, escaleras, áreas entre habitaciones y baños. Use luces de noche en pasillos, habitaciones y baños para evitar accidentes y reducir la desorientación.
  • Deshágase de las pistolas y otras armas o desármelas. La presencia de armas en el hogar de una persona con demencia puede llevar a peligros inesperados. La demencia puede hacer que una persona crea erróneamente que un cuidador de la familia es un intruso.
  • Coloque los medicamentos en un cajón o gabinete cerrado. Para ayudar a garantizar que se toman los medicamentos de forma segura, use un organizador de comprimidos o lleve una lista diaria y marque los medicamentos cuando se toman.
  • Deshágase de los objetos que puedan causar tropiezos. Mantenga los pisos y otras superficies ordenados. Retire objetos como estantes de revistas, mesas de café y lámparas de piso.
  • Controle la temperatura del agua y la comida. Para la persona con demencia puede ser difícil distinguir entre frío y caliente.
  • Instale una ducha de pie para evitar lesiones en el baño. Agregue barras de sujeción en la bañera o ducha y al borde del tocador para permitir movimientos independientes y seguros. Agrega pegatinas texturadas a las superficies resbalosas. Aplique adhesivos para mantener las alfombrillas y tapetes decorativos en su lugar, o retírelos directamente.
  • Mejore la seguridad en el cuarto de lavado. Ajuste y cierre todos los productos de limpieza, como detergente, jabón para la ropa, cápsulas de jabón para la ropa y lejía.

Cuidadores Saludables!

Como cuidador, es posible que con tantas responsabilidades se olvide de cuidarse a usted mismo adecuadamente. Pero lo mejor que puede hacer por la persona a la que cuida es mantenerse física y emocionalmente fuerte.

¨ Consulte a un médico

¨ Póngase en movimiento

¨ Coma bien

Consulte a un médico

Asegúrese de visitar a su médico regularmente (al menos una vez al año) y preste atención a lo que su cuerpo le dice. Debe tomar seriamente los síntomas de cansancio, estrés, insomnio o cambios en el apetito y el comportamiento. Ignorar estos síntomas puede deteriorar su salud física y mental.

Si cuida a una persona en la etapa final del Alzheimer, hable con su médico sobre la vacuna contra la gripe. La vacunación lo protege a usted y a la persona que cuida.

 

Póngase en movimiento

Seguramente sabe que el ejercicio es importante para mantenerse saludable: puede ayudar a aliviar el estrés, evitar enfermedades y hacerlo sentir bien. Pero encontrar el tiempo necesario para ejercitarse es otra historia.

Siga estos consejos:

  • Acepte los ofrecimientos de ayuda de familiares y amigos. Puede disfrutar de una buena sesión de ejercicio en un breve período de tiempo, incluso en solo 30 minutos. Use nuestro Care Team Calendar para coordinar un horario con períodos libres para ejercitarse y cuidar su salud.
  • Empiece de a poco. Si bien se recomienda hacer 30 minutos de actividad física al menos   cinco días a la semana, incluso 10 minutos al día pueden ayudar. Empiece con lo que pueda y     póngase objetivos.
  • Ejercítese en el hogar. Cuando la persona con demencia duerma, saque una alfombrilla para yoga y haga estiramientos, use una bicicleta fija o pruebe con los videos de ejercicios.
  • Encuentre algo que le guste hacer.Si le gusta una actividad, será más fácil convertirla en un hábito.

Hay distintas formas de mantenerse activo a una persona con demencia.

Estos son algunas ideas:

  • Salir a caminar para disfrutar del aire libre
  • Ir al centro comercial y recorrerlo
  • Hacer ejercicios sentado en el hogar
  • Bailar juntos al ritmo de la música que prefieran.
  • Hacer jardinería u otras actividades diarias que ambos disfruten

Intentar hacer todo sin ayuda lo dejará exhausto. No haga todo solo. Busque el apoyo de familiares, amigos, la comunidad religiosa y la Asociación de Alzheimer.

Coma bien

Los patrones de alimentación saludable para el corazón, como la dieta mediterránea, son buenos para la salud en general y pueden ayudar a proteger el cerebro. Una dieta mediterránea incluye relativamente poca carne roja y hace hincapié en los cereales integrales, las frutas, los vegetales, el pescado, los frutos secos, el aceite de oliva y otras grasas saludables. Pruebe nuevas recetas y compártalas con la persona con demencia.

El estrés en los cuidadores

Los cuidadores de personas con Alzheimer con frecuencia afirman tener niveles elevados de estrés. Puede ser abrumador cuidar a un ser querido con Alzheimer u otro tipo de demencia, pero mucho estrés puede ser dañino para ambos.

Los cuidadores

  1. La negaciónde la enfermedad y su efecto sobre la persona que fue diagnosticada. “Sé que mamá va a mejorar”.
  2. El enojohacia la persona con Alzheimer o la frustración porque él o ella no puede hacer cosas que antes podía. “Sabe vestirse, pero no quiere hacer caso”.
  3. Alejamiento socialde amigos y actividades que solían hacerlo sentir bien. “Ya no me interesa visitar a los vecinos”.
  4. Ansiedad acerca del futuro y de hacer frente a un nuevo día. “¿Qué pasará cuando necesite más de lo que puedo darle?”
  5. Depresiónque quebranta su espíritu y afecta su capacidad de sobrellevar la situación. “Ya no me importa”.
  6. Agotamientoque hace que resulte prácticamente imposible completar las tareas diarias necesarias. “Estoy demasiado cansado para esto”.
  7. Insomniocausado por una lista interminable de preocupaciones. “¿Qué pasa si sale de la casa o se cae o se lastima?”
  8. Irritabilidadque lleva al mal humor y dispara respuestas y acciones negativas. “¡Déjenme en paz!”
  9. Falta de concentraciónque dificulta la realización de tareas familiares. “Estaba demasiado ocupado, me olvidé de la cita”.

Problemas de salud que comienzan a tener un costo mental y físico. “No recuerdo la última vez que me sentí bien”.

    Si experimenta alguno de estos síntomas de estrés de forma regular, encuentre el momento para hablar con su médico. Ignorar estos síntomas puede deteriorar su salud física y mental.

 

Consejos para manejar

el estrés

  • Conozca los recursos comunitarios disponibles 
  • Los programas de día para adultos, la asistencia en el hogar, las visitas de enfermeros y la entrega de comidas a domicilio son solo algunos de los servicios que pueden ayudarlo a administrar las tareas diarias.
  • Obtenga ayuda y encuentre

apoyo. 

Nuestra Línea de Ayuda 24/7 

787-727-4151 / 787-268-6818

 

Los grupos de apoyo locales son buenos recursos para encontrar bienestar y seguridad.

Si el estrés se vuelve abrumador, busque ayuda profesional

Cuidados durante la etapa final

    La etapa final de la enfermedad de Alzheimer puede durar de varias semanas a varios años. A medida que la enfermedad avanza, generalmente hace falta atención durante todo el día.

Qué esperar

Una persona con Alzheimer en etapa final generalmente:

  • Tiene dificultades para comer y tragar
  • Necesita asistencia para caminar y, finalmente, pierde la capacidad de caminar
  • Necesita ayuda a tiempo completo con atención personalizada

   Es vulnerable a infecciones, especialmente neumonía

Su función como cuidador

    Durante las etapas finales, su función como cuidador se centra en preservar la calidad de vida y la dignidad. Si bien una persona en la etapa final del Alzheimer generalmente pierde la capacidad de hablar y expresar sus necesidades, las investigaciones indican que algo de la naturaleza de la persona puede perdurar. Esto significa que es posible que se pueda seguir conectando durante la etapa final de la enfermedad.

En este punto de la enfermedad, el mundo se experimenta fundamentalmente a través de los sentidos. Puede expresar su dedicación a través del tacto, el sonido, la vista, el gusto y el olfato. Por ejemplo, intente:

  • Poner su música favorita
  • Leer fragmentos de libros que sean significativos para la persona
  • Mirar fotos viejas juntos
  • Preparar su comida favorita
  • Frotarle la piel con una loción con su esencia favorita
  • Cepillarle el cabello

Sentarse juntos al aire libre en un día bonito

Opciones de cuidado en la etapa final

Recursos locales

Las decisiones sobre el cuidado en la etapa final pueden ser las más difíciles para las familias. Conéctese con otros cuidadores que atravesaron el proceso, visitando nuestros grupos de apoyo.

 

Dado que las necesidades de atención durante la etapa final son muy demandantes, es posible que superen sus posibilidades de cuidado en el hogar, incluso con asistencia adicional. Esto puede significar trasladar a la persona a una institución para que reciba la atención que necesita.

Decidir sobre la atención en la etapa final puede ser una de las decisiones más difíciles a las que se enfrentan las familias. Las familias que atravesaron el proceso nos dicen que es mejor reunir información y avanzar, en lugar de cuestionar las decisiones después de los hechos. Existen muchas buenas formas de brindar atención de calidad. Recuerde, independientemente de dónde se lleven a cabo los cuidados, la decisión consiste en asegurarse de que la persona reciba la atención que necesita.

 

Cuando se llega al final de la vida, otra opción es un hospicio. La filosofía en la que se basa un hospicio se centra en la calidad y la dignidad, al brindar comodidad y servicios de apoyo para personas con enfermedades terminales y sus familias. Para reunir los requisitos para un hospicio con Medicare, un médico debe diagnosticar que a la persona con enfermedad de Alzheimer le quedan menos de seis meses de vida.

      Lo ideal es que las conversaciones sobre los deseos relacionados con la atención al final de la vida se tengan mientras la persona con demencia tiene la capacidad de tomar decisiones y compartir sus opiniones acerca del tratamiento de soporte vital.

Ansiedad y agitación

  Las personas con Alzheimer pueden sentir ansiedad o agitación. Pueden volverse inquietas y tener la necesidad de moverse o caminar de un lado a otro, o pueden molestarse en ciertos lugares o cuando se concentran en ciertos detalles.

Posibles causas de la agitación

La ansiedad y la agitación pueden originarse por distintas afecciones médicas, interacciones con medicamentos o cualquier circunstancia que empeore la capacidad de pensamiento de la persona. Básicamente, la persona con demencia experimenta, biológicamente, una pérdida profunda de la habilidad para negociar información y estímulos nuevos. Es un resultado directo de la enfermedad.
 
Las situaciones que pueden provocar agitación son, entre otras:

  • Mudanza a una nueva vivienda o una residencia para ancianos
  • Cambios en el entorno, como viajes, internaciones o la presencia de invitados en el hogar
  • Cambio de cuidadores
  • Amenazas percibidas de manera equívoca
  • Miedo y fatiga por intentar encontrarle el sentido a un mundo confuso

 

Consejos para prevenir la

Agitación

Para prevenir la agitación:

  • Cree un entorno tranquilo.Elimine los factores de estrés. Esto puede implicar mudar a la persona a un lugar más seguro o tranquilo, o brindarle un objeto de seguridad o privacidad o dejarla descansar. Intente reducir los hábitos y limitar el consumo de cafeína.
  • Evite los desencadenantes ambientales.Los ruidos, las cosas brillantes y las distracciones de fondo (como la televisión encendida) pueden ser desencadenantes.
  • Supervise la comodidad personal.Averigüe si la persona siente dolor o tiene hambre, sed, constipación, la vejiga llena, fatiga, infecciones e irritación de la piel. Asegúrese de que la habitación esté a una temperatura agradable. Tenga en cuenta los miedos, las amenazas percibidas de manera equívoca y la frustración al expresar lo que se quiere.
  • Simplifique las tareas y rutinas.

Brinde oportunidades para hacer ejercicio. 

  • Vayan a caminar.
  • Cultiven juntos.
  • Pongan música y bailen.

Diagnosticar enfermedad de Alzheimer:

Cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer

Para diagnosticar demencia de Alzheimer, los médicos realizan pruebas para evaluar el deterioro de la memoria y otras habilidades de razonamiento, determinar las capacidades funcionales e identificar cambios en la conducta. También llevan a cabo una serie de pruebas para descartar otras posibles causas de deterioro.

Para el diagnóstico de la demencia de Alzheimer, los doctores evalúan tus signos y síntomas y llevan a cabo varias pruebas.

Un diagnóstico preciso de la demencia de Alzheimer es un primer paso importante para asegurar un tratamiento apropiado, educación de la familia, y planes para el futuro.

Los primeros signos y síntomas de demencia de Alzheimer

Algunos de los primeros signos y síntomas de demencia de Alzheimer son:

  • Deterioro de la memoria, como por ejemplo, dificultad para recordar eventos
  • Dificultad para concentrarse, planificar o resolver problemas
  • Problemas para completar tareas diarias en el hogar o en el trabajo
  • Confusión con respecto a los lugares o el paso del tiempo
  • Dificultades visuales o de espacio, como no comprender distancias al conducir, perderse o extraviar cosas
  • Problemas de lenguaje, como por ejemplo, problemas para encontrar palabras o vocabulario reducido al hablar o escribir
  • Mal juicio al tomar decisiones
  • Retraerse de eventos laborales o compromisos sociales
  • Cambios en el estado de ánimo, como depresión u otros cambios en el comportamiento y la personalidad

 

La demencia de Alzheimer puede afectar varios aspectos de tu vida diaria.

Cuando aparecen señales de advertencia de demencia de Alzheimer es importante obtener un diagnóstico rápido y preciso.

Diagnóstico de demencia de Alzheimer

Para diagnosticar demencia de Alzheimer, el médico de cabecera, un médico capacitado en trastornos cerebrales (neurólogo) o un médico capacitado para tratar a adultos mayores (geriatra) revisarán tu historia clínica, tus antecedentes farmacológicos y tus síntomas. El médico también realizará varias pruebas.

Durante tu cita médica, el médico evaluará:

  • Si presentas deterioro de las habilidades de memoria y razonamiento (cognitivas)
  • Si presentas cambios de conducta o personalidad
  • El grado de deterioro de la memoria o el razonamiento o cambios en ellos
  • La manera en la que los problemas de razonamiento afectan tu capacidad de desenvolverte en la vida diaria
  • La causa de tus síntomas

 

Los médicos pueden solicitar análisis de laboratorio o pruebas de diagnóstico por imágenes del cerebro adicionales, o indicarte análisis de memoria. Estas pruebas les pueden brindar a los médicos información útil para el diagnóstico, como el descarte de otras afecciones que causan síntomas similares.

Descartar otras enfermedades

Los médicos harán una evaluación física y verificarán que no tengas otras afecciones que podrían estar causando o contribuyendo al progreso de tus síntomas, como signos de accidentes cerebrovasculares pasados, enfermedad de Parkinson, depresión y otras enfermedades.

Evaluación de problemas de memoria y otros síntomas

Para evaluar tus síntomas, el médico puede pedirte que respondas preguntas o hagas tareas relacionadas con tus habilidades cognitivas, como tu memoria, tu pensamiento abstracto y tus habilidades de resolución de problemas, de uso del lenguaje y otras habilidades relacionadas.

  • Análisis del estado mental.El médico puede analizar el estado mental para evaluar tus habilidades de razonamiento (cognitivas) y de memoria. Los médicos usan los resultados de estos análisis para evaluar el grado de deterioro cognitivo.
  • Pruebas neuropsicológicas.Te puede evaluar un especialista capacitado en afecciones cerebrales y de salud mental (neuropsicólogo). La evaluación puede comprender pruebas exhaustivas para evaluar tus habilidades de memoria y razonamiento (cognitivas).

Estas pruebas ayudan a los médicos a determinar si tienes demencia y si puedes hacer tareas diarias de manera segura, como conducir y administrar tus finanzas. Ofrecen información acerca de lo que todavía puedes hacer y también acerca de lo que podrías haber perdido. Estas pruebas también pueden determinar si es posible que la depresión esté causando tus síntomas.

  • Entrevistas con amigos y familiares.Los médicos pueden hacerles preguntas a tus amigos o familiares acerca de ti y tu comportamiento.

Los médicos buscan detalles que no se ajusten a tu nivel de funcionamiento previo. En general, tus amigos o familiares pueden explicar cómo han cambiado tus habilidades de razonamiento (cognitivas), tus capacidades funcionales y tus comportamientos con el paso del tiempo.

Esta serie de evaluaciones clínicas, la exploración física y el marco (la edad y la duración de los síntomas progresivos) suelen proporcionarles a los médicos información suficiente para hacer un diagnóstico de demencia de Alzheimer. Sin embargo, cuando el diagnóstico no es claro, es posible que los médicos necesiten solicitar pruebas adicionales.

 

 

 

Análisis de laboratorio

Es posible que te hagan análisis de laboratorio para descartar otras afecciones que provocan algunos síntomas similares a los de la demencia de Alzheimer, como trastornos de la tiroides o insuficiencia de vitamina B-12.

Pruebas de diagnóstico por imágenes del cerebro

La demencia de Alzheimer se produce por la pérdida progresiva (degeneración) de neuronas cerebrales. Esta degeneración puede aparecer en las exploraciones del cerebro de diversas maneras.

Sin embargo, estas exploraciones solas no son suficientes para dar un diagnóstico. Las exploraciones no se usan para hacer un diagnóstico de la enfermedad, porque lo que los médicos consideran cambios normales en el cerebro relacionados con la edad tienen cosas en común con los cambios anormales.

Sin embargo, las pruebas de diagnóstico por imágenes del cerebro pueden ayudar a:

  • Descartar otras causas, como hemorragias, tumores cerebrales o accidentes cerebrovasculares
  • Distinguir distintos tipos de enfermedades cerebrales degenerativas
  • Establecer un valor de referencia sobre el grado de degeneración

 

Las tecnologías de pruebas por imágenes del cerebro que se utilizan con más frecuencia son:

  • Imágenes por resonancia magnética (RM).Una resonancia magnética usa potentes ondas de radio e imanes para crear una vista detallada del cerebro.
  • Tomografía computarizada (TC).Una exploración por tomografía computarizada usa rayos X para obtener imágenes transversales del cerebro.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP).En las TEP se usa una sustancia radioactiva, que se conoce como «radiomarcador», para detectar sustancias en el cuerpo. Existen diferentes tipos de TEP. La TEP que se usa con más frecuencia es la TEP con fluorodesoxiglucosa, que puede identificar las regiones del cerebro con disminuciones en el metabolismo de la glucosa. El patrón de cambios en el metabolismo sirve para distinguir distintos tipos de enfermedades cerebrales degenerativas.

Recientemente, se han presentado TEP que pueden detectar grupos de proteínas amiloide (placas), que están relacionados con la demencia de Alzheimer. Pero, en general, este tipo de TEP se usa en entornos de investigación.

El futuro del diagnóstico

Los investigadores están trabajando en nuevas herramientas de diagnóstico que podrían ayudar a los médicos a diagnosticar demencia de Alzheimer en una etapa más temprana del curso de la enfermedad, cuando los síntomas son muy leves o incluso antes de que aparezcan. Una de estas herramientas son las tomografías por emisión de positrones (TEP), que pueden detectar tau, la otra proteína anormal distintiva de la demencia de Alzheimer.

Los científicos están investigando varios marcadores de enfermedades y pruebas de diagnóstico, como genes, proteínas relacionadas con enfermedades y procedimientos de imágenes, que podrían indicar de forma precisa y confiable si tienes demencia de Alzheimer y qué tan avanzada está la enfermedad. Sin embargo, se necesita más investigación sobre estas pruebas.

Beneficios del diagnóstico temprano

Es comprensible que no quieras a ir al médico si tú o un familiar tienen problemas de memoria. Algunas personas, o sus familiares, ocultan sus síntomas. Es comprensible dado que la demencia de Alzheimer está relacionada con pérdidas, como la pérdida de la independencia, la pérdida de privilegios de conducir y la pérdida de la identidad. Muchas personas se pueden preguntar cuál es el sentido de tener un diagnóstico si no hay cura para la enfermedad.

Es cierto que los médicos no pueden ofrecer una cura para la demencia de Alzheimer y otras enfermedades relacionadas. Pero el diagnóstico temprano puede ser beneficioso. Saber lo que puedes hacer es tan importante como saber lo que no puedes hacer. Si una persona tiene una afección tratable que le está generando deterioro cognitivo o le está complicando el deterioro cognitivo de alguna manera, los médicos pueden iniciar tratamientos.

Para las personas con demencia de Alzheimer, los médicos pueden ofrecer intervenciones con medicamentos y sin medicamentos que pueden aliviar la carga de la enfermedad. Los médicos suelen recetar medicamentos que lentifican el deterioro de la memoria y otras habilidades cognitivas. También podrías tener la oportunidad de participar en ensayos clínicos.

Además, los médicos pueden enseñarles a ti y a las personas encargadas de tu cuidado estrategias para mejorar tu entorno de vida, establecer rutinas, planificar actividades y controlar los cambios en las habilidades para minimizar el efecto de la enfermedad en tu vida diaria.

Lo más importante es que el diagnóstico temprano también les ayuda a ti, a tu familia y las personas encargadas de tu cuidado a planificar el futuro. Podrás tomar decisiones informadas sobre varios temas, como por ejemplo:

  • Los recursos y servicios comunitarios adecuados
  • Opciones de atención residencial y cuidados en casa
  • Planes para manejar asuntos financieros
  • Expectativas sobre la atención y las decisiones médicas futuras

 

Al comunicarles a ti y a tus familiares un diagnóstico de alzhéimer, el médico les ayudará a comprender la demencia de Alzheimer, responderá sus preguntas y les explicará qué pueden esperar. Los médicos explicarán qué capacidades se conservarán y cómo limitar las discapacidades futuras, y procurarán mantenerte lo más seguro y saludable posible con las más mínimas alteraciones en tus actividades diarias.

 

PARA UNA CONFIRMACIÓN DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER A UN PACIENTE SE NECESITA LA CERTIFICACIÓN DE UN NEURÓLOGO Y UN PSIQUIATRA. SI EL NEURÓLOGO NO DETECTA O NO APRUEBA EL DIAGNÓSTICO, EXAMINESE CON UN NEUROPSICOLOGO.

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/alzheimers-disease/in-depth/alzheimers/art-20048075